Cuento corto, que narra la historia de un niño con padres ausentes, quien es criado por una madre adoptiva que también fallece. Esta pérdida transforma su infancia llena de travesuras en una experiencia marcada por la violencia, llevándolo a una vida aún más violenta. Eventualmente, esta situación lo deja básicamente ciego, pero a su vez le devuelve la paz, la familia y el amor que nunca había experimentado antes, y pese a sus desafíos y tragedias, pudo alcanzar redención y esperanza. A veces, las pruebas más duras nos conducen a un camino diferente, donde encontramos lo que realmente necesitamos. La ceguera física de Pope se convierte en una metáfora de una nueva visión interior, donde el amor y la conexión humana logran iluminar su existencia. Nos recuerda que, aunque el dolor es inevitable, la transformación y la reconciliación son posibles, y que, a menudo, en la oscuridad más profunda, encontramos la luz que nos guía hacia un futuro más pleno y significativo.